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Vivir y morir en Dallas - Charline Harris

lunes, 23 de septiembre de 2013


"Vivir y morir en Dallas" es la segunda entrega de la saga de Sookie Stackhouse.  En ella se retoman las aventuras de la camarera telépata de Bon Temps.

La novela arranca con el asesinato de Lafayette, el cocinero gay del Merlotte's dentro del coche del inspector de policía Andy Bellafleur.
El hallazgo pone a Andy en el punto de mira como sospechoso del crimen y Sookie, a pesar de que su relación con Andy es tensa (por no decir otra cosa), decide escuchar los pensamientos de sus vecinos para descubrir al culpable.

Pero una llamada de Eric Northman para que realice un trabajo vampírico le impide llevar a cabo su loable propósito.
Sookie y Bill tienen que viajar a Dallas para ayudar al vampiro Stan por la desaparición de otro vampiro.
Pero antes, Sookie es atacada por una ménade que a punto está de matarla, sin embargo es curada y la cosa no trasciende a mayores.
Dejando el crimen de Lafayette sin resolver y la ménade suelta por los bosques de Bon Temps, nuestra camarera se marcha a Dallas.

Su misión en Dallas es interrogar a los humanos que estaban en el bar el día de la desaparición del vampiro para descubrir si mentían.

Así es cómo tiene el primer encuentro con la Iglesia de la Hermandad del Sol, un grupo de radicales que aboga por la eliminación de los vampiros por considerarlos monstruos.

Sookie es capturada y descubre el plan de éstos: encadenarla al vampiro secuestrado en pleno día para que ambos ardan.

La Hermandad cuenta con un poderoso aliado, Godric (o Godfrey). Un vampiro pederasta antiquísimo que arrepentido por todos sus crímenes desea ver amanecer y así expiar sus culpas.

Por suerte Sookie consigue hacerle ver que ella no tiene porque morir quemada viva y que el otro vampiro tiene derecho a decidir si desea morir o no. Así que consigue escapar (no sin dificultad) y alertar a los vampiros de lo que sucede.

Tras luchas, muertes y tiroteos se soluciona el tema y Sookie puede volver a Bon Temps.

Sufre la primera crisis de pareja con Bill, pues la pobre está hasta las narices del mundo vampírico (en el tiroteo no se preocupa por saber de su estado, en su lugar sale corriendo para matar a los agresores) y necesita un descanso. Y Bill aprovecha para salir con Portia Bellafleur para ponerla celosa. Aunque por desgracia solucionan sus problemas y vuelven a estar juntos y retozando constantemente (Sookie se va volviendo una pervertida calenturienta a medida que avanzan los libros hasta un punto que roza lo desagradable).

Se retoma al final de la novela la trama del asesinato de Lafayette y la ménade.

Al parecer la ménade ha vuelto lujuriosos a unos cuantos ciudadanos honorables de Bon Temps y Lafayette se convierte en una víctima de éstos.

Sookie tiene su primer encuentro ''erótico'' con Eric y la ménade mata a prácticamente todos esos ciudadanos presos de la locura. Fin.
Destacaría las diferencias entre ésta novela y la segunda temporada de True Blood.

Aquí la ménade no tiene tanta importancia cómo en la serie y la obsesión con matar a Sam Merlotte no existe. De hecho salen juntos para mantener relaciones sexuales por los bosques. Si bien es cierto que mientras en la serie los ciudadanos recuperan la cordura, aquí mueren (aunque el caos que forma la ménade en la serie no llega a producirse en la novela).

El Godric de la novela es un vampiro pederasta, lo único que tiene en común con el de la serie es el nombre y el físico. Hay que recordar que en la serie, Godric es el creador de Eric y desea morir porque está cansado de su larga existencia.

Y Lafayette en la serie no muere, es un personaje con bastante protagonismo.

En conjunto me ha gustado, Sookie me parece menos pánfila que en ''Muerto hasta el amanecer'', aunque me sigue resultando un poco insufrible.
Y por favor... que expliquen de una vez que tiene ésta mujer para volver locos a todos los sobrenaturales (que por cierto, todos son guapísimos, no hay ningún vampiro gordo o feo que se interese por ella, no, todos son divinos de la muerte...).

Cómo la primera, se hace amena y corta y te deja con ganas de saber más.