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Reseña: Baila, baila, baila - Haruki Murakami

lunes, 13 de mayo de 2019

En marzo de 1983, el joven protagonista de esta novela, redactor freelance todoterreno, después de pasar días sombríos, siente la necesidad de volver a ciertos escenarios de su vida para ajustar cuentas con el pasado. Viaja a Sapporo con la intención de alojarse en el Hotel Delfín, donde años atrás pasó una semana con una misteriosa mujer que, de manera inesperada, desapareció de su lado. A su llegada descubre que han derribado el hotel y que en su lugar se alza otro, moderno y lujoso, pero su estancia allí propicia la aparición de personajes envueltos en un aura de irrealidad: una guapa recepcionista que ha vivido experiencias inverosímiles, una adolescente dotada de una aguda sensibilidad, o un antiguo compañero de colegio, ahora actor de éxito, que lo meterá en graves aprietos. Asesinatos, viajes a Hawai, pasajes a otros mundos y fiestas se suceden al ritmo de la música que suena en la radio de su destartalado Subaru. Lo cierto es que, como afirma un enigmático personaje, todo está conectado. Porque sólo se regresa al Hotel Delfín para poder empezar de nuevo.


Para mi vergüenza nunca había leído a Murakami. Había visto que se trataba de un autor muy aclamado por la crítica y bastante fructífero pero por A o por B nunca me había estrenado con él. Hice una encuesta en Instagram (podéis seguirme) para ver si leía La historia interminable o a Murakami y fnalmente ganó el autor japonés.
En Baila, baila, baila conoceremos a un hombre (del que no conocemos el nombre) que vive su vida de forma un tanto mediocre, sin pena ni gloria que un día sueña con una mujer con la que compartió una temporada de su vida en un cutre hotel de Sapporo, el hotel Delfín. Ella, Kiki, desapareció sin dejar rastro.  Pero una noche sueña con ella y acude al hotel donde la conoció. 
Allí ya no está el mismo hotel, se ha convertido en un hotel de lujo. Pero su llegada activa algo y las conexiones se ponen en marcha.
Su vida se involucra con una niña de 13 años con una sensibilidad especial, un antiguo compañero de instituto convertido en actor de películas malas, una joven y hermosa prostituta, un poeta manco, una fotógrafa y un escritor fracasado. ¿Pero que relación tienen con Kiki? 
Los personajes son de lo más variopintos y especiales, cada uno tiene sus particularidades y sin duda me han encantado. Son complejos y profundos sin importar si son o no secundarios. 
Me ha mantenido enganchada desde el principio, con ganas de saber que pasaba y de ver que sentido tenía todo.
La pluma de Murakami es ligera y entendible, con un toque de humor muy delicado. Tiene la capacidad de hacerte reflexionar sobre temas en los que generalmente no piensas. Y todo sin dejar de explicar una historia que tiene suspense, misterio, algún momento de tensión, de romance... no sé, lo tiene todo. 
He descubierto ahora que Baila, baila, baila es una segunda parte pero ya os adelanto que se puede leer de forma separada sin ningún problema.
Sin duda voy a repetir con el autor y si no le habéis leído os invito encarecidamente a ello.

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